Viernes, 18 Mayo 2012

Mantenerse en forma para vivir bien
Escrito por Carlos A. González    Domingo, 04 de Diciembre de 2011 22:54    PDF Imprimir E-mail
Especial Salud y Bienestar

No hay que esperar a que un médico dé la voz de alarma para hacer ejercicio No hay que esperar a que un médico dé la voz de alarma para hacer ejercicio

El 80% de la población no realiza ninguna actividad. La práctica deportiva o la realización de alguna actividad física es clave a la hora de sentirse bien consigo mismo y de prevenir cierto tipo de enfermedades que, con la edad, se acrecientan.

Con la llegada de fin de año, comienza la época de nuevas promesas a cumplir durante los próximos doce meses. Los compromisos más comunes son, por este orden, llevar una vida más sana y saludable y dejar algún hábito nocivo como, por ejemplo, fumar.

Consejos para llevar una
vida saludable
» Alimentación. Evitar el exceso de grasas y aceites, grasas saturadas y colesterol; comer alimentos con suficiente almidón y fibra; reducir grasas saturadas, no abusar de los fritos, evitar el exceso de azúcar y sodio.
» Ejercicio. La actividad física aumentada puede darle una vida más larga y una mejoría en su salud. El ejercicio ayuda a prevenir las enfermedades del corazón y muchos otros problemas. Además, el ejercicio aumenta la fuerza, le da más energía y puede ayudar a reducir la ansiedad y tensión. También es una buena manera de cambiar el rumbo de su apetito y quemar calorías.
» Deporte. Las actividades físicas que aumenta los latidos del corazón y mueven grupos de músculos grandes son las mejores a desarrollar Caminar es muy popular y no requiere ningún equipo en especial. Otros buenos ejercicios que puede hacer son la natación, ciclismo, correr y bailar. Subir a pie por las escaleras en vez de usar el ascensor o caminar en vez de conducir son buenas maneras de aumentar el nivel de actividad física en su vida.
» Eliminar el sobrepeso. La obesidad tiene un 30% más de posibilidades de desarrollar la hipertensión. Se debe evitar una alimentación rica en sal, evitar el sedentarismo y practicar algo de ejercicio. Además, el sobrepeso está relacionado principalmente con la diabetes, la hipertensión, la artrosis y las enfermedades cardiacas.
» Reducir el estrés e intentar ser feliz. El estrés produce una tensión más alta.

Es así como muchas personas se apuntan a gimnasios y centros deportivos a partir del mes de enero o se inscriben en alguna actividad deportiva que implica cierta dedicación en forma de ejercicios físicos y que lleva implícita un estilo de vida más saludable. Deportes como la natación, el ciclismo, andar o la carrera continua son de los más beneficiosos para nuestro organismo y tan sólo requieren veinte o treinta minutos diarios durante varios días a la semana (normalmente se aconsejan que sean entre 2 o 3 días por semana).

El problema es que en la mayoría de ocasiones se espera a que un médico nos dé la voz de alarma para empezar o volver a retomar alguna actividad física –por causa de mejorar algún desequilibrio fisiológico como la diabetes, la hipertensión o el aumento de colesterol– pero... ¿Por qué esperar a tener un problema para empezar a poner soluciones? ¿Por qué no poner medios para prevenir posibles problemas en nuestro organismo sin esperar a desarrollarlos? Cuanto antes en nuestra vida comencemos a realizar actividades saludables, tendremos más posibilidades de disfrutar de una vida plena y activa.

Mantener la salud

El problema es que según el Ministerio de Sanidad, los datos de las últimas Encuestas Nacionales de Salud muestran que cerca del 80% de la población no realiza ninguna actividad física para mantener la salud.

Es cierto que el nivel de vida que se lleva actualmente no acompaña para nada la realización de cualquier tipo de ejercicio. El trabajo, el estrés, los horarios y los hijos dejan poco margen de maniobra en muchas ocasiones a empresarios y trabajadores, pero aún así, se ha de hacer un esfuerzo por conseguir de 60 a 90 minutos a la semana (repartidos entre 2 o 3 días) para empezar a sentirnos bien con nosotros mismos. En este sentido, está demostrado que practicar algún tipo de actividad física nos ayuda a relajarnos, olvidarnos de los problemas del trabajo y descansar mejor, además de aportar al cuerpo y a la mente beneficios saludables.

Según el estudio ‘Trabajar bien: un estudio global sobre las estrategias para promover la salud y el bienestar en el lugar de trabajo’, de Buck Consultants, los empresarios europeos señalan el estrés como su principal preocupación respecto a la salud de los empleados. También lo consideran el motivo fundamental para implementar programas destinados a promover y proteger la salud y el bienestar en el entorno de trabajo. Este estudio muestra cómo las empresas en Europa se centran en aquellas observaciones que destacan el estrés, a diferencia de otras regiones en el mundo. Éstas han sido algunas de las revelaciones clave del estudio global sobre la promoción de la salud. Por otro lado, no hay que olvidar que la falta de seguridad laboral, las cambiantes pautas de trabajo y la globalización están perjudicando la salud de los trabajadores y, de este modo, el balance de sus empleadores.

El estrés como problema

El estrés provoca un amplio absentismo y una pérdida de productividad e incrementa el coste en la asistencia de aquellas enfermedades crónicas en las que resulta un agravante. De este modo, los empresarios deben de entender, facilitar y fomentar en la medida de lo posible que sus empleados realicen o practiquen cualquier tipo de ejercicio físico. En pocos meses notarán que el rendimiento de éstos en la empresa mejora notablemente. Al igual que si, además de fomentar la práctica deportiva particular, el empresario fomenta la realización de este ejercicio como parte de una actividad empresarial grupal, notará que los lazos entre los trabajadores mejorarán notablemente, así como se incrementará la implicación de éstos en la empresa.

El deporte de aventura gana adeptos en el mundo empresarial
Cada vez es más frecuente que los empresarios y dirigentes de las empresas cambien la tradicional cesta de Navidad por regalos más atractivos y ‘saludables’ para sus empleados. De esta manera, los bonos de actividades están siendo considerados uno de los productos estrella de este tipo de obsequios. Bonos convertibles en un fin de semana de relax para dos personas en un balneario, en un parador con encanto o un viaje en globo, aunque también ganan terreno considerablemente las actividades de aventura que engloban a toda la empresa. Descenso de barrancos, rappel, escalada, rafting, puenting,... y cientos de actividades más son un gran estímulo para los trabajadores y un forma ideal de crear grupo, unir personas y limar asperezas con el deporte como telón de fondo y como hilo conductor de la actividad empresarial. Además, estas actividades son ideales para desconectar durante unos días de la rutina y ver de forma diferente a tus compañeros y compañeras de trabajo.
Por: Carlos. A. González
Fotos: Archivo