Ultimas Noticias
Miércoles, 22 Febrero 2012

A tortas por los seguros de las cajas
Escrito por J. Prieto    Lunes, 02 de Enero de 2012 19:27    PDF Imprimir E-mail

Las aseguradoras se disputan a las nuevas entidades.

Los nuevos grupos resultantes de la fusión de cajas tendrán que optar, antes de marzo de 2012, por uno de sus operadores de bancaseguros.

La crisis no ha afectado de igual manera a todo el sector financiero. Hay una parte del mismo, muchas veces ‘oscurecida’ por el supuesto brillo de las entidades financieras, bancos y cajas –ya casi solo bancos–, que está aguantando el tipo y presentando unas cifras que confirman su carácter de anticíclico: el sector asegurador.

En cierto sentido, se podría decir que la desaceleración económica le ha venido bien al sector, ya que la reducción de actividad, en especial en sectores como la construcción, ha traído como consecuencia una reducción de los siniestros y, por tanto, de las indemnizaciones que las aseguradoras tienen que pagar. Según datos de ICEA, el sector facturó en 2010 primas por valor de 57.587 millones de euros, un 3,82% menos que en 2009. Aun así, esta cifra representa un 5,4% del PIB español. De estos más de 57.000 millones, 22.326 han sido recaudados por los operadores de bancaseguros, lo que representa un 38,77% del total, muy cerca del 41,56% recaudado por los agentes y corredores.

Ricardo Lozano, director general de Seguros Ricardo Lozano, director general de Seguros
Ricardo Lozano, director general de Seguros, ha advertido a las entidades financieras que antes de marzo de 2012 deben resolver su situación con las aseguradoras.

El peso de estos operadores es mucho más acusado en el ramo de Vida, donde les corresponde un 72,54% de las primas, frente a apenas un 19,21% de los agentes y corredores.

La reordenación del sector financiero español, con la reducción del número de cajas de ahorros de 45 a 17 entidades, supone ahora un nuevo punto de inflexión, a la vez que un reto para el sector. Como consecuencia de estas fusiones, los grupos resultantes se han encontrado con acuerdos simultáneos con hasta cinco o seis aseguradoras (ver cuadro en página siguiente). Una cuestión muy complicada en entidades como Bankia –resultante de la fusión de siete cajas–, Banca Cívica o Banco Base –cinco–.

Algunas de las cajas que han quedado subsumidas en estas nuevas entidades incluso mantenían acuerdos con diferentes aseguradoras para los ramos de Vida y No Vida, con lo que el número de entidades se multiplica.

Ahora, las nuevas entidades se encuentran ante la encrucijada. Algunos directivos de cajas como Rodrigo Rato confiaban en poder mantener sus actuales acuerdos de bancaseguros, con el argumento de que cada caja mantenía la gestión sobre el negocio financiero en su zona. Sin embargo, desde la Dirección General de Seguros aclararon que si las cajas traspasan todo su negocio financiero –lo que incluye al asegurador– al banco que encabeza el SIP, sólo podrán tener un operador de bancaseguros. Y les ha concedido un plazo de adaptación para negociar la rescisión de contratos con el resto de aseguradoras de las entidades del grupo, que termina el próximo mes de marzo de 2012.

Otra cosa es que el SIP sólo sea un fusión virtual, sin integración jurídica, en cuyo caso las entidades podrían mantener sus respectivos acuerdos de bancaseguros. La Dirección General de Seguros también cerró la puerta a la posibilidad, planteada desde algunos grupos de cajas, de que se repartiera el negocio asegurador del grupo entre dos entidades: una para el ramo de Vida y otra para el de No Vida.

Ésta es la opción a la que se había acogido Unnim, producto de la fusión de Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu, que fue la primera en resolver el dilema apostando por Aegon para el ramo de Vida y Reale para el de No Vida, prescindiendo de Zurich. Una opción que, a la luz de lo planteado desde la Dirección General de Seguros, podría no ser válida.

Protagonistas

Ante este nuevo escenario, parece que los principales papeles en el reparto van a corresponder a las entidades que más fuerte han apostado por el negocio de bancaseguros en España: Mapfre, Aviva y Caser, con permiso de Aegon.

Las dos primeras mantienen un importante pulso en Bankia (ver recuadro en página siguiente) que puede marcar el camino de la solución a esta disyuntiva. Pero también se enfrentan en otras entidades como Caja España-Caja Duero.

Por su parte, Caser –aseguradora participada por 35 de las antiguas cajas de ahorros, o por 14 de los 17 nuevos grupos– tendrá que hacerse valer para no quedarse fuera del ‘reparto’.

Su director general, Ignacio Eyries, ya ha anunciado que luchará por mantener sus acuerdos: “el reto de Caser es “seguir siendo un proveedor líder en los seguros de las cajas de ahorros”.

Bankia duda entre Mapfre y Aviva
Rodrigo Rato, presidente de Bankia, ante una difícil decisión. Rodrigo Rato, presidente de Bankia, ante una difícil decisión.
»
La situación de Bankia respecto a este conflicto entre las nuevas entidades financieras y los operadores de bancaseguros es, tal vez, la más complicada. Por un lado, por el hecho de que es el resultado de la fusión de siete cajas de ahorros –Caja Madrid, Bancaja, Caixa Laietana, Caja Insular de Canarias, Caja de Ávila, Caja Segocia y Caja Rioja–, cada una con sus correspondientes acuerdos con aseguradoras –incluso con más de una: Bancaja tenía acuerdo con Aviva para el ramo de Vida, y con Groupama para el de No Vida–. Y por otro, por el hecho de haberse convertido en una de las principales entidades del nuevo mapa, lo que hace que las demás estén muy pendiente de los pasos que dan.
Descontadas las aseguradoras de menor peso en la entidad, la batalla se va a plantear entre Mapfre –socio de Caja Madrid en el negocio asegurador– y Aviva –que se encargaba del ramo asegurador de Vida de Bancaja–.
Desde algunos medios se apuntaba, ya el pasado mes de abril de 2011, que Rodrigo Rato había apostado por Mapfre como la aseguradora del nuevo banco, lo que obligaría a Bankia a indemnizar a las otras cuatro aseguradoras.
Aviva movió ficha: cuando se estaba cerrando el proceso de integración de las siete cajas de ahorros, la aseguradora británica pidió al Juzgado de lo Mercantil nº 12 de Madrid que paralizara cautelarmente la integración de las entidades, o forzase a Bancaja a presentar una garantía por 944,26 millones de euros.
Pero en un auto de dicho Juzgado dictado el pasado 12 de mayo, la juez rechazaba las medidas cautelares al considerar que no existía un incumplimiento grave del acuerdo por parte de Bancaja.
Aviva siguió su estrategia de defensa de sus posiciones y pidió un arbitraje ante la Cámara de Comercio de Madrid, para dilucidar si Bancaja había incumplido su acuerdo de distribución de seguros con Aviva, al unirse a Bankia..
Por su parte, Mapfre cuenta con argumentos sólidos para colocarse como favorita en la adjudicación del negocio de seguros de Bankia. No en vano, a su tradicional vinculación con Caja Madrid –iniciada en 1998 con el primer acuerdo marco y refrendada en 2000 con la firma de la alianza estratégica entre ambas– se une ahora el hecho de que Mapfre es el segundo mayor accionista de Bankia, con el 4,11% del capital de la entidad.
La resolución de esta batalla va a marcar el futuro mapa del sector.

Seguros no obligatorios

El diario ‘El País’ publicó en la portada de su suplemento ‘Propiedades’ del pasado 18 de diciembre un columna, escrita por Piedad Oregui, en la que esta periodista informa de que el Banco de España y la Dirección General de Seguros por fin han reconocido que existían malas prácticas en la comercialización de los seguros vinculados a préstamos hipotecarios. Unas malas prácticas que Ausbanc venía denunciando desde hace años. En su columna, Piedad Oregui señala que “desde el Banco de España se explica que no existe ninguna norma que obligue a formalizar ningún contrato de seguro al suscribir una hipoteca o subrogarse en otra preexistente. Aunque suela ser habitual”.

La periodista logró que el Banco de España le dijera lo que Ausbanc ha estado diciendo durante 25 años. Sorprende, además, que sea precisamente ahora, con una caída de alrededor del 80% en el número de hipotecas formalizadas, cuando el supervisor bancario se pronuncie sobre esta cuestión.

Por su parte, la DGS ha reconocido que en el caso de los seguros de prima única vinculados a hipotecas, la cancelación del préstamo debe suponer la devolución de la parte proporcional de la prima. ¿Por qué ambos organismos no han abierto expedientes a las entidades por estas malas prácticas?

Lástima que en el artículo no se cite la fuente que descubrió estos errores de interpretación: Ausbanc. Parece que a muchos les sigue costando reconocer el mérito de las asociaciones de consumidores que trabajan con rigor y profesionalidad por defender a los clientes de los abusos de la banca.

El Registro de Seguros de Vida, una iniciativa de Ausbanc
» Si el sector asegurador es hoy en día más transparente hacia los asegurados, es en parte gracias a la actuación de Ausbanc. Desde esta asociación se llevó a cabo una intensa campaña –tanto informativa, a través de los medios de comunicación, como institucional, mediante reuniones con los diversos grupos políticos–, que duró varios años, para lograr la aprobación de un Registro de Seguros con cobertura de fallecimiento, que finalmente vio la luz en el mes de junio de 2007.
Desde su experiencia en llevar las reclamaciones de los asegurados, Ausbanc había detectado que numerosas pólizas de seguro de vida se quedaban sin cobrar, por desconocimiento de los beneficiarios de que la persona fallecida estaba asegurada. Se trataba, sobre todo, de pólizas unidas a la contratación de productos bancarios, como tarjetas o préstamos, cuyas indemnizaciones se quedaban en las arcas de las aseguradoras.
El Registro comenzó a funcionar a finales del mes de junio de 2007, y las cifras han puesto de manifiesto que se trataba de una necesidad imperiosa. Según datos facilitados a esta revista por el Ministerio de Justicia, desde el día de su puesta en marcha hasta el 31 de diciembre de 2010, el número de solicitudes realizadas se eleva a 870.848. Se han emitido un total de 856.249 certificados, de los que 245.336 han revelado la existencia de uno o más contratos de seguros, que habrían quedado sin cobrar de no existir este Registro.
La iniciativa de Ausbanc ha trascendido fronteras y ya son varios los países de Iberoamérica que han puesto en marcha registros similares, siguiendo la estela marcada por Ausbanc.
Por: J. Prieto
Fotos: Archivo