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Este recoleto bar-restaurante, de corte moderno, enclavado en uno de los Paseos de la Villa y Corte, con cierto señorío, empieza a ser refugio de los amantes del buen vino (tiene 80 referencias de vinos, con bastante rotación, entre los que predominan caldos modernos, de autor) y de la cocina con sabor y con ''calor''. Pedro Caracena, un hombre de buen vino, y Raúl Barroso, un chef siempre con las ''manos en la masa'', son dos socios y, sin embargo, amigos -han trabajado codo a codo, en Taberneros y La Gastroteca, dos locales donde dejaron huella- que han creído en la luna y han creado estas 'Tres Lunas'. Raúl Barroso, un joven cocinero de buena reputación, es el que está al frente de los fogones, de muchos humos. Apuesta por una cocina con raíces, pero con técnica de hoy, con un toque de creatividad, sin enmascarar el producto, de alta expresión, que no quiere decir con un coste que esté por encima de 'la luna'. Aquí se pueden comer creaciones en miniatura de tapas: croquetas de espinacas, guacamole con clips de yuca, langostinos en ceviche, corte de foie con pan de café y crema de cardamomo. De nota es el reciente vasito de crema de calabaza con pipas de calabaza y fruta de la pasión. Entrando en platos, que confi guran menú, hay que destacar las últimas novedades otoñales: El revuelto de rebozuelo y boletus envueltos en un ravioli de panceta es un plato con señas de identidad sin que se rompan los sabores. De nota, el bacalao rebozado, ¡qué rebozado!, sobre cama de arroz cuba y salsa de azafrán. Los callos con garbanzos, muy delicados, tal vez le falten un toque canallita. La pluma de ibérico con las patatas revolconas, el sello de la casa, un bocado sencillamente redondo. Y de postre: el melocotón, con mayúscula, con polvo de galleta y menta, escarcha de manzanilla y sopita de melocotón blanco. Pedro Caracena está entre los diez mejores sumillers de Madrid. Es un hombre que conoce el vino, en la viña, en la bodega y en la botella. Tiene dominio al abrir una botella y sirve el vino con elegancia. Mima la bodega, que está siempre bajo control, con vinos de corte moderno y clásicos, puestos al día. Hay un buen entendimiento, con cocina, a la hora del maridaje. Es, además, el director del restaurante que ejerce de maitre. Cómo llegar Eduardo Dato, 13 MADRID TEL: 913 105 235 Precio: 35-50 euros. Cierra domingos. Por Antonio Ivorra
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